En el Puerto
de Santa Maria, entre las playas de la muralla y la de santa catalina
encontramos una punta rocosa.
En bajamar, esta, tiene la singularidad de
formar una laguna mareal de poca profundidad y además descubrirnos
una pequeña cala de arena dorada de aspecto salvaje y natural.
Está formada
por un par de calas pero realmente solo una es aprovechable para el baño.















